lunes, 6 de enero de 2014

En Túnez: Sidi Bou Said, un pueblo en blanco y azul


-Es la tumba de Sidi Bou Said -nos dice la señora sentada sobre una estera con dibujos geométricos en colores azul y amarillo cuando, descalzas y con el pañuelo cubriéndonos la cabeza, entramos en la pequeña zaouia que hay al lado de la mezquita y nos acercamos al túmulo donde se supone que desde el siglo XIII reposan los restos del místico sufí que da nombre a este pueblo de casas blancas encaramadas en un acantilado a orillas del mar Mediterráneo.


Mezquita-Zaouia de Sidi Bou Said. Túnez

 Sidi Bou Said. Túnez

 Sidi Bou Said. Túnez
El sol de diciembre se refleja en las paredes encaladas adornadas con puertas, ventanas, balcones y celosías de un azul que imita al cielo. Y sobre los muros se desborda el jazmín y la buganvilla y se dejan ver las palmeras y cipreses de los jardines ocultos.
Las empinadas calles adoquinadas a veces nos conducen a estrechas callejuelas y otras a magníficos miradores como el del Café Sidi Chebaane que ofrece unas espectaculares vistas del puerto deportivo y de la costa desde cualquiera de sus escalonadas terrazas como balcones en la pendiente.

 Sidi Bou Said. Túnez

 Sidi Bou Said. Túnez

Café Sidi Chebaane. Túnez
Y para finalizar el deambular por las empinadas cuestas terminamos tomando un té con piñones en el Café des Nattes o Kahoua El Alia, que de las dos formas se llama este antiguo local decorado con mesas de baja altura, esteras donde sentarse y objetos tradicionales que parecen formar parte de algún legendario tesoro.

Café des Nattes. Túnez

 Sidi Bou Said. Túnez

 Sidi Bou Said. Túnez
Desde 1915 existe un decreto para conservar el estilo arquitectónico  de esta localidad situada a unos 20 Km de Túnez capital. ¿Creéis que en los pueblos y ciudades deberían aplicar leyes parecidas para conservar la arquitectura tradicional?

4 comentarios:

Nélida dijo...

Si, deberían existir muchus decretos para que luego se puedan visitar paraisos así y si no al menos saber que tú has estado y ver esas fotos preciosas que haces

Anónimo dijo...

De acuerdo en que los gobiernos legislaran por la conservación y los ciudadanos respetaran el entorno

Jesús Valenzuela Bruque dijo...

Por supuesto...eso es lo que les hace tener encanto y que los visiten los turistas...si no lo hicieran así, sería su suicidio respecto al turismo.
El desorden urbanístico en los lugares de costa solo beneficia a unos pocos en detrimento de muchos..."es pan para hoy y hambre para mañana".

Anónimo dijo...

precioso paraje

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