jueves, 18 de septiembre de 2014

En Bután: un dragón en el Nido del Tigre


No verás al dragón en el Nido del Tigre. Fue derrotado en el siglo VIII por Padmasambhava cuando llegó al lugar volando a lomos de una tigresa. El gurú indio encerró al dragón en el interior de la montaña y se quedó allí a meditar durante tres años, tres meses, tres semanas, tres días y tres horas.
Sobre el lugar en el que aterrizó, sobre la cueva en la que se refugió, sobre el sitio donde el dragón-demonio quedó atrapado, en el siglo XVII se levantó una cascada de templos que parecen congelados en el tiempo, asomados al abismo de un vertiginoso acantilado sobre el Valle de Paro en el mítico país de Bután.


Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

No te daré un mapa para llegar al Taktshang, que así llaman los lugareños a este lugar de peregrinación, sólo algunos consejos e indicaciones.
El monasterio está a más de tres mil metros sobre el nivel del mar, así es que espera unos días para aclimatarte a la altitud.
No temas perderte, la senda serpentea entre bosques brumosos en época de monzón, cruzados por hileras de multicolores banderines que lanzan al viento el mantra Om mani padme hum, el mismo que arrastran las aguas del arroyo que mueve los molinos de oración de las pequeñas estupas que hay en el sendero, el mismo que repiten los peregrinos budistas durante la subida y el mismo que encontrarás grabado en las rocas.


En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Disfruta del ascenso, no aceleres el paso por llegar el primero, el camino ofrece un bosque enmarañado de lianas y helechos, de flores, mariposas y hongos de colores, de piedras puro cuarzo, de manantial que nace al borde del sendero, de aisladas ermitas rodeadas de banderas de oración. Recupera el aliento, foto del monasterio, otra foto, otro ángulo y se inicia el descenso de escalones de piedra para salvar el abismo que te separa del sagrado lugar.


En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la subida al Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Y a la vuelta de un recodo, el estruendo de una inesperada cascada te salpica en el rostro la fuerza telúrica que brota de la montaña. Y al lado, como un elemento más de la naturaleza, la Singye Phu Lhakhang o cueva del León de Nieve, un pequeño templo encastrado en una grieta.
Y vuelves a subir escalones y más escalones sin notar ya el esfuerzo, más pendiente de las encaladas paredes de los edificios del monasterio y de las impresionantes vistas del verde y abismal paisaje que lo rodea.


Cascada en el Taktshang (Nido del Tigre). Bután

En la cascada


Cascada en el Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Singye Phu Lhakhang en el Taktshang. Bután

Y a la  entrada debes dejar bolso y cámara y dejarte cachear por un militar. Y a explorar los distintos templos, a sorprenderte con las imágenes sagradas del gurú Rinpoche, a anhelar un deseo, justo en la capilla donde aseguran que si lo pides se cumple, a aceptar las galletas que te ofrecen los monjes, a descartar la idea de bajar a la resbaladiza grieta donde aterrizó la tigresa, a subir escaleras curioseando las cuevas y si por casualidad apoyas la cabeza en la pared montañosa, no te sorprendas si escuchas débilmente latir el corazón de un dragón.


Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Taktshang (Nido del Tigre). Bután

Habladme de monasterios escondidos en bosques, contadme sus leyendas.

5 comentarios:

Adolfo dijo...

Merece la pena realizar este ascenso, muy bonitas las fotos y al alcance de muy pocos turistas.

gorila dijo...

Ese ascenso no es apto para personas con vértigo. Como siempre una pasada las fotos y la narración magnífica.

María Díaz-Albo dijo...

Muchas gracias por los comentarios. El ascenso es duro pero el entorno y el monasterio merecen hacer el esfuerzo.

MJAT dijo...

Después de leer lo que has escrito y ver las fotos, quiero conocerlo. Gracias

María Díaz-Albo dijo...

Muchas gracias MJ por tu comentario. Si viajas a Bután, es visita obligatoria. Te aseguro que no te va a decepcionar.

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