Tras vueltas
y vueltas sin encontrar el camino, por fin un pastor nos indicó la dirección
exacta. Lo primero que divisamos elevándose entre las altas hierbas de la
primavera, fueron dos filas de columnas, una combinación alterna de columna de
basalto negro con otra de piedra caliza blanca. Son los restos de una iglesia
bizantina de lo que hace más de dos mil años fuera la rica ciudad romana de
Abila, en el norte de Jordania.
 |
Abila. Jordania |
 |
Abila. Jordania |
 |
Abila. Jordania |
Bajando un
sendero, hacia el interior del valle, entre las colinas de Tell Abila y Tell
Umm-al-Amad, en la soledad del campo, se encuentran columnas abatidas, restos
de mosaicos, arcos que ya no sustentan casas, puentes medio escondidos bajo los
cuales ya no fluye el agua, un pavimento de basalto que en otro tiempo era
camino hacia el interior de la ciudad y se adivinan, enterradas bajo el manto
de hierba y tierra de la ladera, las gradas de un teatro del que hoy sólo
quedan los muros derruidos.
 |
Abila. Jordania |
 |
Abila. Jordania |
 |
Abila. Jordania |
Donde antaño
hubo palacios, templos, termas, teatros, plazas, mercados, donde la gente
vivía, amaba, sufría y disfrutaba, ahora
hay un campo sembrado de piedras y columnas, entre las que pastan las cabras y
sestean los lagartos.
 |
Abila. Jordania |
 |
Abila. Jordania |
 |
Abila. Jordania |
El yacimiento
está pendiente de excavar. Si fuera posible,
¿os gustaría colaborar con el equipo de arqueólogos que lleve a cabo la excavación?
3 comentarios:
Maravillosa Jordania, tiene tanto por descubrir.... y redescubrir.
Aurora
Excelente reportaje Maria. ?..un abrazo desde Monterrey México
Tu amiga regia.
Excelente reportaje Maria. ?..un abrazo desde Monterrey México
Tu amiga regia.
Publicar un comentario